Un poema de amor, de esos románticos de que te cagas (inédito)

Tus ojos que hoy derrochan tiempo
y tu boca que le da sentido a mis dedos
cuando deja que la acaricien.

Tus ojos desbordando alientos
que construyen panteones donde encerrar
todas las colinas y las cimas.

Tu boca color de viento,
sepultura de la crueldad.
Y de nuevo, tus ojos,
como grandes descripciones
de batallas épicas aún no libradas.

Entonces, tus labios sinfonía
caustica, bíblica, mística, erótica y lúbrica
resonando en la ciudad paralítica, muda y queda.

Todo, para componer un perfume
que despierte el espectáculo de los abrazos.

Escrito en Ávila, en el festival MistyCalle de poesía, celebrado la última semana de septiembre de 2012, en el que participé y en  el que pudimos disfrutar de grandes poetas y artistas como PAtty de Frutos, Juan Carlos Mestre, Muñoz Quirós, Carlos Salem, Erika Carrillo o José Muñoz Infante.

Presentaci​ón del libro “Las derrotas”, poemas de José Naveiras García e ilustracio​nes de Rodrigo Córdoba

Acaba de salir mi último libro de poemas “Las derrotas”. Es un libro encuadernado a mano, en edición numerada de 300 ejemplares. Ilustrado y maquetado de forma excelente y magistral por Rodrigo Córdoba. Editado por Zoográfico Diseño Editorial.
 
Haremos la presentación ambos, Rodrigo Córdoba y un servidor (José Naveiras García), el próximo miércoles 13 de junio a partir de las 21.00 horas en el bar Tapas y Fotos que está en el barrio de Lavapiés, en Madrid, concretamente en la calle Doctor Piga 7.

Os espero a todos y todas.

Ojos de berberecho
a Juan Eduardo Cirlot.
Ondea ahora la bandera
cerca de mis ojos
que escuchan los ecos
de la menta.
Ondea la triste bandera
con mis ojos cercenados
por ese par de muslos
que asoman en el balcón
Ondea la joven bandera
a la vez que golpea mis ojos
de piano, en blanco y negro
con escala manca sostenida.
Ondea la bandera
clavada en mis ojos de selva
marca mis ojos esclavos
ocupa mis ojos de ceniza
moldea mis ojos plagiados.
Ondean mis ojos
sin bandera en las entrañas.

Fernando Sarría y su blog Crepusculario Siglo 21

Fernando Sarría es uno de esos escritores que tienen esa manía de promocionar a otros escritores y escritoras. Una acción loable y para llevarla a cabo tiene un blog al que ha titulado Crepusculario siglo 21 y en él va dedicando los post de toda una semana a poetas que se encuentra por ahí.

Tuve la inmensa suerte de que contactara conmigo y tras un breve cruce de correos este fue el resultado en Crepusculario.  Además le conocí personalmente hace tres años en Lleida en el festival Vers-Arte.

Muchísimas gracias Fernando por tu apoyo y por la inestimable labor de promoción que estás llevando a cabo de forma desinteresada.

Cotidiano

COTIDIANO AMOR PARA CORAZONES COTIDIANOS.  

Cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano. 

Amor cotidiano. 

Cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano. 

Corazón cotidiano. 

Cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano, 
cotidiano. 

Besos cotidianos aplacando odios cotidianos. 
Caricias cotidianas creando excepciones cotidianas. 
Labios cotidianos que no paran de aprender a amarte. 
Mimos cotidianos llevándose rutinas cotidianas. 

Hoy, cariño cotidiano.  
Mañana, recorreré los miles de laberintos cotidianos  
para llegar de nuevo a tu corazón cotidiano. 

* Poema publicado en mi primer libro “Poemas para berberechos” publicado por Editorial Diedycul

Pero ¿aún no me has escuchado en la radio?

Pues resulta que hace unas semanas (el 10 de febrero de 2012) mi buena amiga Maribel tuvo a bien invitarme al programa de radio Veus Anònimes de radio Sabadell para hablar de poesía, de La Vida Rima y de Eva Gallud con la que estuve compartiendo espacio radiofónico. Gracias a Patuka, a Jordi y a Maribel por tan magnífico momento.

Podéis escuchar el programa completo pinchando en el enlace de más abajo.

http://alacarta.radiosabadell.fm/RSPodcast-V1.0/audio/dpk_8963_43.mp3

Berberecho derrotado

SONRISA CUÁNTICA

Sonrisa cuántica
tristeza fractal
caricias geométricas
y mi corazón poligonero
comiendo cristal
a ritmo de reggaeton

Un millón de amantes
comparten hamburguesas
en el McDonalds del barrio
y de nuevo tu sonrisa cuántica
me dice que no podremos
comernos las estrellas
y menos una a una
como habíamos planeado.

Calor seco y nauseabundo
arropando cuerpos
en un centro comercial
de cualquier extrarradio
y nuestras sonrisas cuánticas
chocan una y otra vez
provocando un siniestro total
en todos los vehículos emancipados.

Un poema de amor que son tres

éste es un poema sólo a dos voces, pero en realidad la idea es que se puedan leer las dos voces tanto por separado como juntas y que las tres versiones tengan sentido. Pues eso. El poema, tal y como se debe publicar es la última versión que aparece en este post

ELLA

¿Por qué cuando veo tu cara
me acuerdo de la nieve?

Que raro se me hace
pensarte sin rostro
que raro se me hace pensarte,
sólo, pensarte.

Cuando sólo quiero agitarte
contra la nieve
o contra la luz.

Tengo tu cara,
grabada en mis poros
como una válvula que impide
que se cierren.

Tenemos tiempo
para fundir la nieve
con nuestros rostros enfrentados
y jugar a ser cenicientas
para perder los zapatos
y que nadie los encuentre.

Caminaremos, descalzos
sobre la nieve,
blanca, fría,
húmeda, nuestra,
seguros, solos,
sin volver a decir
lo siento
una sola vez.

Porque ahora te entiendo.

ÉL

Pierdo tu voz en el cielo, en el mar, en los azules,
en el tiempo, en la brisa, en el sol
en la tierra, en los abrazos, sí pierdo tu voz
en los abrazos y me arropa y la necesito

tu voz como mis propios fracasos
como los sueños cubiertos de alcohol
como la creación de los sueños
como el aliento
como tu retina en la mía
como las tardes de manta y sofá

necesito tu voz, en mi oído y en mi tacto,
en el espacio intercostal
sólo, para poder sentirme vivo
ahora

y azul
y cristal
y verde
y piedra
y amor
y caricia
y luna
y océano
y amor
y tiempo
y sol
y rojo
y universo
y luz
y amor
también.

Porque te
entiendo, ahora

DOS VOCES 

¿por qué cuando veo tu cara
me acuerdo de la nieve?

Pierdo tu voz en el cielo, en el mar, en los azules,

Que raro se me hace

en el tiempo, en la brisa, en el sol

pensarte sin rostro

en la tierra, en los abrazos, sí pierdo tu voz

que raro se me hace pensarte,

en los abrazos y me arropa y la necesito

sólo, pensarte.

tu voz como mis propios fracasos
como los sueños cubiertos de alcohol

Cuando sólo quiero agitarte

como la creación de los sueños

contra la nieve

como el aliento

o contra la luz

como tu retina en la mía
como las tardes de manta y sofá

Tengo tu cara,

necesito tu voz, en mi oído y en mi tacto,

grabada en mis poros

en el espacio intercostal

como una válvula que impide

sólo, para poder sentirme vivo
ahora

que se cierren.

y verde

Tenemos tiempo

y piedra

para fundir la nieve

y amor

con nuestros rostros enfrentados

y caricia

y jugar a ser cenicientas

y luna

para perder los zapatos

y océano

y que nadie los encuentre.

y amor

Caminaremos, descalzos

y tiempo

sobre la nieve,

y sol

blanca, fría,

y rojo

húmeda, nuestra,

y universo

seguros, solos,

y luz

sin volver a decir

y amor

lo siento

también.

una sola vez.

Porque ahora te entiendo

Porque te
entiendo, ahora

Dentro de unos daños, todos seremos colaterales.

En un millón de daños
recogeré todos los enemigos,
como aquél o aquél,
para devolverlos a las casas vacías
de dónde nunca debieron emigrar.

En un millón de daños
tú y yo amamantaremos desprecios
pero sin que nos aborden pesados insectos
atraídos por los trozos muertos
de nuestras vergüenzas.

En un millón de daños
querría haber labrado todas las paredes
para recoger los frutos que en sus surcos
pudieran medrar.

En un millón de daños
habremos vomitado miles de girasoles
provocando lágrimas de trigo
que arrastrarán las penas.

En un millón de daños
todos seremos colaterales
y sonreiremos hartos de tragar lavabos.

De mi libro “Pecado de silencio” publicado por la editorial Poesía eres tú (2008).




Dentro de unos daños, todos seremos colaterales. (VIDEO de Patty de Frutos realizado con este poema y voz de Isabel García Mellado)

Tiempos duros

Éste es un poema de hace tiempo. Tendrá así como 5 años o más. Salió publicado en mi primer libro “Poemas para berberechos” que aún se puede conseguir pidiéndolo a la editorial que lo publicó, Diedycul,  directamente (podéis verlo y pedirlo AQUI). La verdad es que es un libro al que quiero mucho y que me gusta mucho. Ahora mi querido amigo Seve (al que le debo muchas cosas y muy buenos momentos) se ha empeñado en ponerle música a algunos de los poemas que se publicaron en él, musicar mis berberechos y están quedando de puta madre (con perdón). Así que me ha servido como reencuentro y releyendo el libro me topé con este poema que creo que viene muy a cuento con los tiempos que corren.

TIEMPOS DUROS

Tiempos duros

Los policías empujan

los sueños contra las paredes

abren sus piernas e inspeccionan

cuidadosamente, por seguridad.

.

En la ciudad alguien

se llevó un día todas las estrellas

y ahora su cielo es solo oscuridad

.

Sin pies

Sin cabeza

.

El diablo pide ahora perdón

por dejar que nosotros

hagamos su trabajo

.

Hay marejada

en las alcantarillas

de nuestras esperanzas

y las tormentas de odios

no nos dejan ver los corazones

.

Sin cabeza

Sin pies

.

Las jóvenes curan las heridas

producidas por antiguas represiones

bebiendo sin control alcohol barato.

.

En algún lugar la gravedad

no es tenida en cuenta

y se alzan sonrisas.

.

Sin Pies

Sin cabeza

.

Dios olvidó crear bondades

y ahora fabrica drogas

que adornan nuestras realidades.

.

Los ángeles lloran débiles culpas

sin que nadie recoja sus lágrimas.

.

Sin cabeza

Sin pies

.

Los locutores asaltan a los neonatos

en las esquinas de la esquizofrenia.

.

Lejos de sus pesadillas,

los banqueros compran armas

con las que los más torpes

terminarán patéticas hazañas

.

Sin pies

Sin cabeza

.

Los perros se tatúan palabras de amor

en sus lomos depilados con laser

.

Duelen los amaneceres

retransmitidos desde

satélites hirsutos y pacatos

.

Sin cabeza

Sin pies

.

Todo parece bueno

Todo parece ser bueno

Todo parece estar bueno

Todo está para satisfacernos

.

Sin pies

Sin cabeza

Tócame

Tócame una teta
que a los hombres nos gusta
aunque nuestras glándulas mamarias
estén atrofiadas.

Por favor,
tócame una teta
con una oreja y
descubre que por dentro
estoy hecho de viento.

Tócame una teta e
introduce tus dedos
en mis espacios intercosatales,
sin miedo.

Arranca de ellos
mis entrañas y
apriétalas hasta que la sangre supere
la frontera de los dedos y
poco a poco llegue hasta tus codos.

Entonces
por favor
de nuevo
tócame una teta.