El extintor


 

El extintor ahora,

se ha vuelto imperdonable

Justo en el momento

en el que fleté un barco

para tratar de alcanzarte.

 

Voy tan detrás siempre.

Tras el cierre obligado

de todas las puertas.

Tras el apagado cadencioso

de las bombillas

de bajo consumo.

 

No, es verdad,

ahora ya no consumo.

 

Nuestro extintor inabarcable

de reducido interés.

Nuestro extintor inacabado

de rojo desprestigio.

Nuestro extintor imperdonable

de frío tacto.

 

Sabes tantos secretos

como los extintores de las esquinas

No es demasiado pedir

otro incendio incondicional

o tal vez

algo de suelto para un café.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s