Mañana leeremos en Libertad 8

 

Y no  hablo en plural mayestático, no. Es que seremos varios leyendo versos y poemas en Libertad 8.

En concreto estaremos 8 poetas que tenemos algo en común: todos hemos publicado libro en la colección “Hecho en Lavapiés”, de la editorial Amargord.

Pues eso, para el evento en cuestión he creado un cartelico mu mono y mu coqueto con una fotico mía (hecha por mi, quiero decir).

Sos espero a tó y toas.

Será el lunes 26 de septiembre de 2011 a las 21:00 horas en el café Libertad 8 (C/Libertad, 8)

Leeremos:

CHARLES OLSEN
RAMÓN G. DEL POMAR
JORGE “COCO” SERRANO
ÁNGEL PETISME
JOHN LIDDY
EVA SARTO
JOSÉ NAVEIRAS
HIPÓLITO GARCÍA FERNÁNDEZ

 

la poesía

no escribo nunca sobre poesía, ni sobre el poeta, ni de su relación con el poema, ni con el verso, ni con todo eso. Pero hoy lo haré. Porque por fin, el otro día, dos amigos, el mismo día, casi al unísono aunque de forma secuencial, me hablaron de mi poesía. O de mi poética.

El caso es que ambos coincidían en un análisis y en una frase: mis poemas no transmiten una mierda.

Eso, claramente, me dolió. Dos veces en un día, dos malas críticas, un poeta, un ego…. Dios, duele, compañeros, duele. AAAAAAAaaaaaaaaaaaaaahhhhgggggarrrrrggghhhh CUANTO DOLOR. Pena, rabia, hidrofobia, no se como describir como un poeta, con peaso de ego como el mío, trataba de encajar dos golpes así. Todos estos años escribiendo para conseguir transmitir NADA. Mierda.

Uno, en estos momentos, da vueltas. Bueno, es normal, no tienes por qué gustarle a todos, la poesía es así, tienes que aprender a encajar estos golpes…

en fin, lo típico.

Bueno. yo que se  a que venía todo esto. Supongo que debo reflejar lo que la gente opina sobre lo que escribo, sea bueno o malo y tal.

Yo sigo, a ver si consigo tranmitir algo y no en morse.

C

Con las orejas llenas de luna
aunque esté mal que yo lo diga,
pero están repletas
y tu amigo, al lado,
espera a que revienten tus venas.

No voy a dejar que le des ese placer.

Tomas sus manos
y se te antojan aún
más opacas,
vuelves la vista
hasta engancharte
con mis ojos.
No quedan lágrimas
en los soñadores
como tú.
Sólo queda violencia
como la de los tomates
cuando dejan que les arrojes
contra el suelo.

Mientras yo, tu amigo, sigo
a la espera de que reinventes tus venas
o a que me prestes un poco de luna.

Q

Que raro se me hace

verte desnuda

escondida tras ese músculo

ahora atrofiado.

Cuantas noches

en vela

tratando de salvarlo

y al final

lo dejaste morir.

Abandonar delicadamente

cada noche

un zapato,  aunque

no fuera de cristal.

Pobre Ceniciento de ojos pardos.

He bloqueado el acceso

a mi memoria intermedia

para no volver  a caer

en planificaciones

de rescate vano,

de operaciones

para devolver la luz

a quien nunca quiso estar iluminado.

Apaga ya esa sirena

aún no te has dado cuenta

que aquí,

la gente no ha venido a verte.

Y

Y ella aceptó

Y hubo caricias

Y besos con lengua

Y senos en mis manos

Y tomó mi pene con una mano

Y se lo metió en la boca

Y en ese momento estornudé

Y entonces la sangre

Y también el dolor

Y las ganas de morir

Y lo peor de todo

Es que a ella le gustó

Y yo ya no podré repetir

.

.

(relatillo mañanero para sobrellevar el otoño)